jueves, 30 de abril de 2009

29/04 o un intento fallido de crónica II

Mi canguelo de ayer es hoy pólvora mojada, temores infundados que apunto en esta servilleta de bar. Es un privilegio posarse sobre el legado del maestro; también lo es, comprobar que los fuegos de artificio no son nada sin el extraordinario esfuerzo de la vista, y más, teniendo en cuenta, que la espesa sombra del miedo escénico aturde infinitamente en el medio de un silencio. Desde donde yo era visible el momento se me hizo placer, como si brotara de las paredes los primeros versos De Alegría, y así fue: se me fueron haciendo las palabras difíciles. De modo, que, cuando me quité la chambra de juntaletras los motivos se me hicieron gorriones para la vista cansada, y en frente me encontré la acogida de un mar sereno y azul, respetuoso con los trompicones de mi boca, empeñados en quedarse allí una eternidad, naufragando, aislados en la magnifica acústica del auditorio.
Sigo sin descifrar el complejo genoma del miedo, argumento de sobra para la satisfacción; la vida nos sigue rimando, la felicidad es más que un pretexto fundamentado por el agua tranquila de todos los ojos, que pasando los minutos, me di cuenta se tornaron un océano con su cofre del tesoro, y que sin duda es defendido por los peces del cuento, custodiado por sabiduría de las historias sencillas; y no es para menos, cuando la eternidad del maestro se guarda allí.
__Sinceramente, mi estupidez, ahora pertenece al desasosiego de ayer, a la inseguridad de siempre.

Gsús Bonilla / en el Centro de Poesía Fundación José HIerro, Martes, 29/04/2009 apróx.21:00h, la noche me arropa.

1 comentario:

Ada dijo...

A mí me pareció que todo estuvo muy bien y que fue estupendo volver a compartir y reunirnos. Creo que la presentación nuevamente fue un lujo y la gente estaba encantada y colaboradora. Los miedos siempre están ahí pero los vamos venciendo, nos hacemos cada día un poco más fuertes y al final se van quedando afuera.
El centro es precioso, verdad?
Besos.