jueves, 22 de diciembre de 2011

Por obra y gracia del desertor - Paloma Hidalgo

-Si tu marido partió a combatir y en esta casa no ha entrado más varón desde hace más de un año, al final vas a conseguir que crea en el Espíritu Santo - decía la madre a la hija al ver crecer su vientre con el paso de los meses.

-En Él o en el fantasma que veo a veces, cuando me levanto a beber, justo delante de tu puerta. Así que cínchate bien, que no se te note, que aquí nadie cree en los fantasmas y desde hace algún tiempo, tampoco en los milagros.

Paloma Hidalgo

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3 comentarios:

Pedro Sánchez Negreira dijo...

Las guerras y el desamor producen lo mismo, Paloma, víctimas.

Excelente micro.

Un abrazo,

Arruillo dijo...

Me parece una manera estupenda de decir mucho con pocas palabras. Gran acierto.
Un beso

Ximens dijo...

Jeje, Paloma, los balas perdidas. Microdiálogo que lo dice todo de la soledad en la retaguardia. Solo por eso, abría que prohibir las guerras. Felicidades por la publicación