Hasta el 28 de Junio
IX Convocatoria Calabazas en el Trastero.
Hasta el 30 de Junio
4ª edición de "Do Not Disturb", Concurso de Relatos Amorosos.
I concurso de microrrelatos ACEN
I EDICIÓN DEL CERTAMEN LITERARIO EDUCACIÓN Y DERECHOS HUMANOS
IX Certamen Internacional de Microcuento Fantástico miNatura 2011
VI Concurso de Cuento Infantil 'Te lo cuento volando'
I Certamen Mundial de Microrrelatos "Internacional Microcuentista"
Hasta el 1 de Julio
PREMIO BELLAS ARTES DE CUENTO "SAN LUIS POTOSÍ" 2011 (México)
PREMIO REVISTA EÑE DE LITERATURA MÓVIL
XIV PREMIO INTERNACIONAL JULIO CORTÁZAR DE RELATO BREVE 2011
Hasta el 5 de Julio
I CONCURSO NACIONAL DE MICRO RELATOS “LA CESTA DE LAS PALABRAS”
Hasta el 7 de Julio
CONCURSO LITERARIO GRIFO 2011 (Chile)
Hasta el 10 de Julio
Primer Concurso Literario “La palabra es nuestra”
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martes 28 de junio de 2011
lunes 27 de junio de 2011
Las Islas Voladoras V

Capítulo V: La Isla de Johann Goth.
Tom Grouse fue el primero en recuperar el conocimiento. Se restregó los ojos y comenzó a examinar el territorio en el que Bolvanius, Lund y él yacían. Se despojó de uno de sus calcetines y comenzó a dar friegas con él a los dos caballeros. Éstos recobraron de inmediato el conocimiento.
-¿Dónde estamos? -preguntó Lund.
-¡En una de las islas que forman el archipiélago de las Islas Voladoras! ¡Hurra!
-¡Hurra! ¡Mire allí, caballero! ¡Hemos superado a Colón!
Otras varias islas volaban por encima de la que les albergaba (sigue la descripción de un cuadro comprensible tan sólo para un inglés). Comenzaron a explorar la isla. Tenía... de largo y... de ancho (números, números, ¡una epidemia de números!). Tom Grouse consiguió un éxito al hallar un árbol cuya savia tenía exactamente el sabor del vodka ruso. Cosa extraña, los árboles eran más bajos que la hierba (?). La isla estaba desierta. Ninguna criatura viva había puesto el pie en ella.
-Vea, caballero, ¿qué es esto? -preguntó Mr. Lund a Bolvanius, recogiendo un manojo de papeles.
-Extraño... sorprendente... maravilloso... -murmuró Bolvanius.
Los papeles resultaron ser las notas tomadas por un hombre llamado Johann Goth, escritos en algún lenguaje bárbaro, creo que ruso.
-¡Maldición! -exclamó Mr. Bolvanius-. ¡Alguien ha estado aquí antes que nosotros! ¿Quién pudo haber sido? ¡Maldición! ¡Oh, rayos del cielo, machaquen mi potente cerebro! ¡Dejen que le eche las manos encima, tan sólo dejen que se las eche! ¡Me lo tragaré de un bocado!
El caballero Bolvanius, alzando los brazos, rió salvajemente. Una extraña luz brillaba en sus ojos.
Se había vuelto loco.
-¿Dónde estamos? -preguntó Lund.
-¡En una de las islas que forman el archipiélago de las Islas Voladoras! ¡Hurra!
-¡Hurra! ¡Mire allí, caballero! ¡Hemos superado a Colón!
Otras varias islas volaban por encima de la que les albergaba (sigue la descripción de un cuadro comprensible tan sólo para un inglés). Comenzaron a explorar la isla. Tenía... de largo y... de ancho (números, números, ¡una epidemia de números!). Tom Grouse consiguió un éxito al hallar un árbol cuya savia tenía exactamente el sabor del vodka ruso. Cosa extraña, los árboles eran más bajos que la hierba (?). La isla estaba desierta. Ninguna criatura viva había puesto el pie en ella.
-Vea, caballero, ¿qué es esto? -preguntó Mr. Lund a Bolvanius, recogiendo un manojo de papeles.
-Extraño... sorprendente... maravilloso... -murmuró Bolvanius.
Los papeles resultaron ser las notas tomadas por un hombre llamado Johann Goth, escritos en algún lenguaje bárbaro, creo que ruso.
-¡Maldición! -exclamó Mr. Bolvanius-. ¡Alguien ha estado aquí antes que nosotros! ¿Quién pudo haber sido? ¡Maldición! ¡Oh, rayos del cielo, machaquen mi potente cerebro! ¡Dejen que le eche las manos encima, tan sólo dejen que se las eche! ¡Me lo tragaré de un bocado!
El caballero Bolvanius, alzando los brazos, rió salvajemente. Una extraña luz brillaba en sus ojos.
Se había vuelto loco.
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miércoles 22 de junio de 2011
Terapia - Mayte Sánchez Sempere
Han pasado tres años y toda mi pasión ha desaparecido, la vocación que me trajo aquí ya no es suficiente.
Siento dejaros, aunque algo me dice que no lo vais a sentir. Mañana otro ocupará esta silla y vosotros le acogeréis con entusiasmo. Supongo que puedo ser claro... no soporto que cada nueva sesión sea como la primera; en tres años no hemos llegado a conocernos ni hemos avanzado un sólo paso en vuestra curación.
Me despido de vosotros convencido de mi fracaso: la terapia de grupo no tiene cabida en Amnésicos Anónimos.
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martes 21 de junio de 2011
Concursos literarios del 21 de Junio al 3 de Julio
Hasta el 21 de Junio
I CONCURSO LITERARIO DE RELATO BREVE DEL M.A.L.
Hasta el 28 de Junio
IX Convocatoria Calabazas en el Trastero.
Hasta el 30 de Junio
4ª edición de "Do Not Disturb", Concurso de Relatos Amorosos.
I concurso de microrrelatos ACEN
I EDICIÓN DEL CERTAMEN LITERARIO EDUCACIÓN Y DERECHOS HUMANOS
IX Certamen Internacional de Microcuento Fantástico miNatura 2011
VI Concurso de Cuento Infantil 'Te lo cuento volando'
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I CONCURSO LITERARIO DE RELATO BREVE DEL M.A.L.
Hasta el 28 de Junio
IX Convocatoria Calabazas en el Trastero.
Hasta el 30 de Junio
4ª edición de "Do Not Disturb", Concurso de Relatos Amorosos.
I concurso de microrrelatos ACEN
I EDICIÓN DEL CERTAMEN LITERARIO EDUCACIÓN Y DERECHOS HUMANOS
IX Certamen Internacional de Microcuento Fantástico miNatura 2011
VI Concurso de Cuento Infantil 'Te lo cuento volando'
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lunes 20 de junio de 2011
Las Islas Voladoras IV

Capítulo IV: Catástrofe en el Firmamento.
Media hora más tarde, Mr. William Bolvanius, John Lund y Tom Grouse estaban volando hacia los misteriosos puntos en el interior de un cubo que era elevado por dieciocho globos. Estaba sellado herméticamente y provisto de aire comprimido y de aparatos para la fabricación de oxígeno1. El inicio de este estupendo vuelo sin precedentes tuvo lugar la noche del 13 de marzo de 1870. El viento provenía del sudoeste. La aguja de la brújula señalaba oeste-noroeste. (Sigue una descripción, extremadamente aburrida, del cubo y de los dieciocho globos.) Un profundo silencio reinaba dentro del cubo. Los caballeros se arrebujaban en sus capas y fumaban cigarros. Tom Grouse, tendido en el suelo, dormía como si estuviera en su propia casa. El termómetro2 registraba bajo cero. En el curso de las primeras veinte horas, no se cruzó entre ellos ni una sola palabra ni ocurrió nada de particular. Los globos habían penetrado en la región de las nubes.
Algunos rayos comenzaron a perseguirles, pero no consiguieron darles alcance, como era natural esperar tratándose de ingleses. Al tercer día John Lund cayó enfermo de difteria y Tom Grouse tuvo un grave ataque en el bazo. El cubo colisionó con un aerolito y recibió un golpe terrible. El termómetro marcaba -76°.
-¿Cómo se siente, caballero? -preguntó Bolvanius a Mr. Lund el quinto día, rompiendo finalmente el silencio.
-Gracias, caballero -replicó Lund, emocionado-; su interés me conmueve. Estoy en la agonía. Pero, ¿dónde está mi fiel Tom?
-Está sentado en un rincón, mascando tabaco y tratando de poner la misma cara que un hombre que se hubiera casado con diez mujeres al mismo tiempo.
-¡Ja, ja, ja, Mr. Bolvanius!
-Gracias, caballero.
Mr. Bolvanius no tuvo tiempo de estrechar su mano con la del joven Lund antes de que algo terrible ocurriese. Se oyó un terrorífico golpe. Algo explotó, se escucharon un millar de disparos de cañón, y un profundo y furioso silbido llenó el aire. El cubo de cobre, habiendo alcanzado la atmósfera rarificada y siendo incapaz de soportar la presión interna, había estallado, y sus fragmentos habían sido despedidos hacia el espacio sin fin.
¡Éste era un terrible momento, único en la historia del Universo!
Mr. Bolvanius agarró a Tom Grouse por las piernas, este último agarró a Mr. Lund por las suyas, y los tres fueron llevados como rayos hacia un misterioso abismo. Los globos se soltaron. Al no estar ya contrapesados, comenzaron a girar sobre sí mismos, explotando luego con gran ruido.
-¿Dónde estamos, caballero?
-En el éter.
-Hummm. Si estamos en el éter, ¿qué es lo que respiramos?
-¿Dónde está su fuerza de voluntad, Mr. Lund?
-¡Caballeros! -gritó Tom Grouse-. ¡Tengo el honor de informarles que, por alguna razón, estamos volando hacia abajo y no hacia arriba!
-¡Bendita sea mi alma, es cierto! Esto significa que ya no nos encontramos en la esfera de influencia de la gravedad. Nuestro camino nos lleva hacia la meta que nos habíamos propuesto. ¡Hurra! Mr. Lund, ¿qué tal se encuentra?
-Bien, gracias, caballero. ¡Puedo ver la Tierra encima, caballero!
-Eso no es la Tierra. Es uno de nuestros puntos. ¡Vamos a chocar con él en este mismo momento!
¡¡¡BOOOM!!!
-------------------------------------------------
1. Gas inventado por los químicos. Dicen que es imposible vivir sin él. Tonterías. Lo único sin lo cual no se puede vivir es el dinero.
2. Este instrumento existe en la realidad. (Notas del traductor del francés al ruso.)
Algunos rayos comenzaron a perseguirles, pero no consiguieron darles alcance, como era natural esperar tratándose de ingleses. Al tercer día John Lund cayó enfermo de difteria y Tom Grouse tuvo un grave ataque en el bazo. El cubo colisionó con un aerolito y recibió un golpe terrible. El termómetro marcaba -76°.
-¿Cómo se siente, caballero? -preguntó Bolvanius a Mr. Lund el quinto día, rompiendo finalmente el silencio.
-Gracias, caballero -replicó Lund, emocionado-; su interés me conmueve. Estoy en la agonía. Pero, ¿dónde está mi fiel Tom?
-Está sentado en un rincón, mascando tabaco y tratando de poner la misma cara que un hombre que se hubiera casado con diez mujeres al mismo tiempo.
-¡Ja, ja, ja, Mr. Bolvanius!
-Gracias, caballero.
Mr. Bolvanius no tuvo tiempo de estrechar su mano con la del joven Lund antes de que algo terrible ocurriese. Se oyó un terrorífico golpe. Algo explotó, se escucharon un millar de disparos de cañón, y un profundo y furioso silbido llenó el aire. El cubo de cobre, habiendo alcanzado la atmósfera rarificada y siendo incapaz de soportar la presión interna, había estallado, y sus fragmentos habían sido despedidos hacia el espacio sin fin.
¡Éste era un terrible momento, único en la historia del Universo!
Mr. Bolvanius agarró a Tom Grouse por las piernas, este último agarró a Mr. Lund por las suyas, y los tres fueron llevados como rayos hacia un misterioso abismo. Los globos se soltaron. Al no estar ya contrapesados, comenzaron a girar sobre sí mismos, explotando luego con gran ruido.
-¿Dónde estamos, caballero?
-En el éter.
-Hummm. Si estamos en el éter, ¿qué es lo que respiramos?
-¿Dónde está su fuerza de voluntad, Mr. Lund?
-¡Caballeros! -gritó Tom Grouse-. ¡Tengo el honor de informarles que, por alguna razón, estamos volando hacia abajo y no hacia arriba!
-¡Bendita sea mi alma, es cierto! Esto significa que ya no nos encontramos en la esfera de influencia de la gravedad. Nuestro camino nos lleva hacia la meta que nos habíamos propuesto. ¡Hurra! Mr. Lund, ¿qué tal se encuentra?
-Bien, gracias, caballero. ¡Puedo ver la Tierra encima, caballero!
-Eso no es la Tierra. Es uno de nuestros puntos. ¡Vamos a chocar con él en este mismo momento!
¡¡¡BOOOM!!!
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1. Gas inventado por los químicos. Dicen que es imposible vivir sin él. Tonterías. Lo único sin lo cual no se puede vivir es el dinero.
2. Este instrumento existe en la realidad. (Notas del traductor del francés al ruso.)
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jueves 16 de junio de 2011
Celebramos un nacimiento
Hoy nace el blog Menudos Cuentistas, hermano pequeño de Al Otro Lado Del Espejo y de Es Hora De Embriagarse Con Poesía.
Es un blog dedicado a la literatura infantil y juvenil donde daremos a los más pequeños la oportunidad de publicar sus relatos, poemas, comics e ilustraciones. También los mayores podremos enviar escritos e ilustraciones para niños. Y recogeremos la tradición oral de los abuelos.
Hoy, en La Vida Rima, estrenamos; en los próximos días iremos ampliando información sobre secciones, funcionamiento y demás.
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miércoles 15 de junio de 2011
Microrrelato - Jara Bedmar
Ayer me acosté en una cama rara pero mi cuerpo no la notó diferente. Borracha por el licor del cielo el sueño me alcanzó tarde. Y sin más, en el duermevela, dije un nombre. Enferma de culpa te miré para comprobar si seguías dormido. Tuve suerte. Y eso que el despertador anunciaba un martes y trece. Pero siempre te ha costado escucharme. Me tapé los ojos para encerrarle de nuevo y evité mostrar la resaca de mi boca. Borré el rastro que habían dejado las lágrimas en nuestra almohada. Y esta mañana, mientras el microondas hacía girar al café, en mi cabeza daba vueltas la atolondrada idea de confesarte quién era.
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martes 14 de junio de 2011
Concursos literarios del 14 al 26 de Junio
Hasta el 15 de Junio
III PREMIO DE NARRATIVA BREVE “GRUPO LITERARIO ARRENDAJOS”
VI Concurso literario de relato breve El Laurel.
Hasta el 20 de Junio
2º PREMIO LITERARIO FUNDACIÓN CRISÀLIDA
I PREMIO DE NARRATIVA INFANTIL El Cuentagotas
Hasta el 21 de Junio
I CONCURSO LITERARIO DE RELATO BREVE DEL M.A.L.
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III PREMIO DE NARRATIVA BREVE “GRUPO LITERARIO ARRENDAJOS”
VI Concurso literario de relato breve El Laurel.
Hasta el 20 de Junio
2º PREMIO LITERARIO FUNDACIÓN CRISÀLIDA
I PREMIO DE NARRATIVA INFANTIL El Cuentagotas
Hasta el 21 de Junio
I CONCURSO LITERARIO DE RELATO BREVE DEL M.A.L.
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lunes 13 de junio de 2011
Las Islas Voladoras III
Capítulo III: Los Puntos Misteriosos.
El observatorio al que llevó a Lund y al viejo Tom Grouse... (sigue aquí una larga y tremendamente aburrida descripción del observatorio, que el traductor del francés al ruso ha creído mejor no traducir para ganar tiempo y espacio). Allí se alzaba el telescopio perfeccionado por Bolvanius. Mr. Lund se dirigió hacia el instrumento y comenzó a observar la Luna.
-¿Qué es lo que ve, caballero?
-La Luna, caballero.
-Pero, ¿qué es lo que ve cerca de la Luna, caballero?
-Tan sólo tengo el honor de ver la Luna, caballero.
-Pero, ¿no ve unos puntos pálidos moviéndose cerca de la Luna, caballero?
-¡Pardiez, caballero! ¡Veo los puntos! ¡Sería un asno si no los viera! ¿De qué clase de puntos se trata?
-Esos puntos tan sólo son visibles a través de mi telescopio. ¡Pero ya basta! ¡Deje de mirar a través del aparato! Mr. Lund y Tom Grouse, yo deseo saber, tengo que saber, qué son esos puntos. ¡Estaré allí pronto! ¡Voy a hacer un viaje para verlos! Y ustedes vendrán conmigo.
-¡Hurra! -gritaron a un tiempo John Lund y Tom Grouse-. ¡Vivan los puntos!
-¿Qué es lo que ve, caballero?
-La Luna, caballero.
-Pero, ¿qué es lo que ve cerca de la Luna, caballero?
-Tan sólo tengo el honor de ver la Luna, caballero.
-Pero, ¿no ve unos puntos pálidos moviéndose cerca de la Luna, caballero?
-¡Pardiez, caballero! ¡Veo los puntos! ¡Sería un asno si no los viera! ¿De qué clase de puntos se trata?
-Esos puntos tan sólo son visibles a través de mi telescopio. ¡Pero ya basta! ¡Deje de mirar a través del aparato! Mr. Lund y Tom Grouse, yo deseo saber, tengo que saber, qué son esos puntos. ¡Estaré allí pronto! ¡Voy a hacer un viaje para verlos! Y ustedes vendrán conmigo.
-¡Hurra! -gritaron a un tiempo John Lund y Tom Grouse-. ¡Vivan los puntos!
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domingo 12 de junio de 2011
Relatos de San Juan (I Certamen de Microrrelatos AOLDE en FB)
¿Te animas a participar?
Es muy sencillo. Escribe un relato de, como mucho, 200 palabras que tenga relación con la noche de San Juan. Hogueras, ritos, magia... hay mucho tema.
Tienes hasta el 11 de Julio para subirlo a nuestro muro en Facebook. Después, contando los "Me gusta" y su propio criterio el jurado elegirá a los finalistas.
El micro ganador y los finalistas que decida el jurado se publicarán en el el blog de AOLDE. Además, el relato ganador aparecerá en el próximo número de la revista.
Tienes hasta el 11 de Julio para subirlo a nuestro muro en Facebook. Después, contando los "Me gusta" y su propio criterio el jurado elegirá a los finalistas.
El micro ganador y los finalistas que decida el jurado se publicarán en el el blog de AOLDE. Además, el relato ganador aparecerá en el próximo número de la revista.
Ánimo y suerte a los participantes.
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jueves 9 de junio de 2011
Espejismos (Cuento Pop) - Manu Espada
La bruja de Blancanieves, arruinada por su derroche en caros tratamientos cosméticos y operaciones de estética, no se pudo resistir a la millonaria oferta que le hizo Narciso (adicto al gimnasio y ávido acaparador de piropos) para comprarle su espejito mágico, por lo que la señora tuvo que hacerse con otro artilugio agasajador. Tras una agotadora búsqueda en el mercado de segunda mano, Drácula le ofreció un ejemplar gótico de cuerpo entero por una ganga. “Lo tengo en oferta por falta de uso”, le explicó el conde, que lucía un aspecto deplorable y abandonado, con barriga desmesurada e hirsuto entrecejo. Nada más llegar al palacio, la bruja se enfundó un traje brillante de Versacce y preguntó a su nueva adquisición: “¿Quién es la más guapa del reino?” Una pícara niña con minifalda de colegiala echó el aliento sobre el cristal, y mostrando su dedo corazón a la bruja, escribió en el vaho desde el otro lado del espejo: aicilA.
Manu Espada
Ilustración, Mirror, Mirror por Aimee Ketsdever
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miércoles 8 de junio de 2011
Amor - Luis Morales
Las cúpulas constreñían pedazos de inmanencia bajo sus límites.
Alguna rondalla azul se juramentaba en la redondez de los postigos. La sombra bostezaba. Los intrépidos domadores de pulgas disponían sus trampas esquizoides. Desperté, aspirando las hélices turbadas y foscas, y los dedos sediciosos florecieron, y esta vez los pechos cautivaron el aliento entrometido.
El vulgar acabamiento sobre un cuerpo expoliado a la noche y sus convulsiones salinas sugería una acto despiadado de hermosura.
Pensé en otro final mientras ella se excitaba a través de la barreras del sueño: a través del tiempo penetré a la diosa.
Los labios fueron encajando todo mi furor ígneo. Hendidos, inquietando el ángulo del rito. Aferrándose, muslo a muslo en precipicio. Armónicos, porque asolaban la ciudad entera y hasta un mundo nuevo en permanente gestación mientras yo los liberaba esparciendo como un profeta inhábil toda la melancolía.
En la curva del vientre, asediado por simas olorosas y anaqueles, hallé mi sumiso escorzo y escuché entonces. El texto y el retoño crecían, ovíparo perfecto, al otro lado del puente.
Ella aún dormía. Pude abrir los ojos desde...
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martes 7 de junio de 2011
Concursos literarios del 7 al 19 de Junio
Hasta el 10 de Junio
Iº CERTAMEN “PICAPEDREROS” DE POESÍA Y MICRORRELATO
Premios del Tren de Poesia y Cuento
XXXI EDICIÓN DEL PREMIO LITERARIO FELIPE TRIGO
Hasta el 15 de Junio
III PREMIO DE NARRATIVA BREVE “GRUPO LITERARIO ARRENDAJOS”
VI Concurso literario de relato breve El Laurel.
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Iº CERTAMEN “PICAPEDREROS” DE POESÍA Y MICRORRELATO
Premios del Tren de Poesia y Cuento
XXXI EDICIÓN DEL PREMIO LITERARIO FELIPE TRIGO
Hasta el 15 de Junio
III PREMIO DE NARRATIVA BREVE “GRUPO LITERARIO ARRENDAJOS”
VI Concurso literario de relato breve El Laurel.
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lunes 6 de junio de 2011
Las Islas Voladoras II

Capítulo II: El Misterioso Extraño.
Sir Lund no durmió siquiera durante tres minutos. Una pesada mano descendió sobre su hombro y tuvo que despertarse. Ante él se alzaba un caballero de un metro, ocho decímetros, dos centímetros y siete milímetros de altura, flexible como un sauce y delgado como una serpiente disecada. Era completamente calvo. Enteramente vestido de negro, llevaba cuatro pares de anteojos sobre la nariz, un termómetro en el pecho y otro en la espalda.
-¡Sígame! -exclamó el calvo caballero con tono sepulcral.
-¿Dónde?
-¡Sígame, John Lund!
-¿Y qué pasará si no lo hago?
-¡Entonces me veré obligado a perforar a través de la Luna antes de que lo haga usted!
-En ese caso, caballero, estoy a su servicio.
-Su criado caminará detrás de nosotros.
Mr. Lund, el caballero calvo y Tom Grouse abandonaron la sala de asambleas, saliendo a las bien iluminadas calles de Londres. Caminaron durante largo tiempo.
-Señor -dijo Grouse a Mr. Lund-, si nuestro camino es tan largo como este caballero, de acuerdo con la ley de la fricción, ¡gastaremos nuestras suelas!
Los caballeros meditaron un momento. Diez minutos después, tras decidir que el comentario de Grouse tenía mucha gracia, rieron ruidosamente.
-¿Con quién tengo el honor de compartir mis risas, caballero? -preguntó Lund a su calvo acompañante.
-Tiene el honor de caminar, hablar y reír con un miembro de todas las sociedades geográficas, arqueológicas y etnográficas del mundo, con alguien que posee un grado magna cum laude en cada ciencia que ha existido y que existe en la actualidad, es miembro del Club de las Artes de Moscú, fideicomisario honorífico de la Escuela de Obstetricia Bovina de Southampton, suscriptor del The Illustrated Imp, profesor de magia amarillo-verdosa y gastronomía elemental en la futura Universidad de Nueva Zelanda, director del Observatorio sin Nombre, William Bolvanius. Lo estoy llevando, caballero, a...
(John Lund y Tom Grouse cayeron de rodillas ante el gran hombre, del que tanto habían oído, e inclinaron sus cabezas en señal de respeto.)
-...lo estoy llevando, caballero, a mi observatorio, a treinta y dos kilómetros de aquí. ¡Caballero! El silencio es una bella cualidad en un hombre. Necesito un compañero en mi empresa, la significación de la cual será capaz de comprender con tan sólo los dos hemisferios de su cerebro. Mi elección ha recaído en usted. Tras su conferencia de cuarenta horas, es muy improbable que desee entablar conversación conmigo, y yo, caballero, no amo a nada tanto como a mi telescopio y a un silencio prolongado. La lengua de su servidor, empero, será detenida a una orden suya. ¡Caballero, viva la pausa! Lo estoy llevando... Supongo que no tendrá nada en contra, ¿no es así?
-¡En absoluto, caballero! Tan sólo lamento que no seamos corredores y, por otra parte, el que estos zapatos que estamos usando valgan tanto dinero.
-Le compraré zapatos nuevos.
-Gracias, caballero.
Aquellos de mis lectores que estén sobre ascuas por el deseo de tener un mejor conocimiento del carácter de Mr. William Bolvanius pueden leer su asombrosa obra: ¿Existió la Luna antes del Diluvio?; y, si así fue, ¿por qué no se ahogó? A esta obra se le acostumbra a unir un opúsculo, posteriormente prohibido, publicado un año antes de su muerte y titulado: Cómo convertir el Universo en polvo y salir con vida al mismo tiempo. Estas dos obras reflejan la personalidad de este hombre, notable entre los notables, mejor que pudiera hacerlo cualquier otra cosa.
Incidentalmente, estas dos obras describen también cómo pasó dos años en los pantanos de Australia, subsistiendo enteramente a base de cangrejos, limo y huevos de cocodrilo, y sin hacer durante todo este tiempo ni un solo fuego. Mientras estaba en los pantanos, inventó un microscopio igual en todo a uno ordinario, y descubrió la espina dorsal en los peces de la especie «Riba». Al volver de su largo viaje, se estableció a unos kilómetros de Londres y se dedicó enteramente a la astronomía. Siendo como era un auténtico misógino (se casó tres veces y tuvo, como consecuencia, tres espléndidos y bien desarrollados pares de cuernos), y no sintiendo deseos ocasionales de aparecer en público, llevaba la vida de un esteta. Con su sutil y diplomática mente, consiguió que su observatorio y su trabajo astronómico tan sólo fuesen conocidos por él mismo. Para pesar y desgracia de todos los verdaderos ingleses, debemos hacer saber que este gran hombre ya no vive en nuestros días; murió hace algunos años, oscuramente, devorado por tres cocodrilos mientras nadaba en el Nilo.
-¡Sígame! -exclamó el calvo caballero con tono sepulcral.
-¿Dónde?
-¡Sígame, John Lund!
-¿Y qué pasará si no lo hago?
-¡Entonces me veré obligado a perforar a través de la Luna antes de que lo haga usted!
-En ese caso, caballero, estoy a su servicio.
-Su criado caminará detrás de nosotros.
Mr. Lund, el caballero calvo y Tom Grouse abandonaron la sala de asambleas, saliendo a las bien iluminadas calles de Londres. Caminaron durante largo tiempo.
-Señor -dijo Grouse a Mr. Lund-, si nuestro camino es tan largo como este caballero, de acuerdo con la ley de la fricción, ¡gastaremos nuestras suelas!
Los caballeros meditaron un momento. Diez minutos después, tras decidir que el comentario de Grouse tenía mucha gracia, rieron ruidosamente.
-¿Con quién tengo el honor de compartir mis risas, caballero? -preguntó Lund a su calvo acompañante.
-Tiene el honor de caminar, hablar y reír con un miembro de todas las sociedades geográficas, arqueológicas y etnográficas del mundo, con alguien que posee un grado magna cum laude en cada ciencia que ha existido y que existe en la actualidad, es miembro del Club de las Artes de Moscú, fideicomisario honorífico de la Escuela de Obstetricia Bovina de Southampton, suscriptor del The Illustrated Imp, profesor de magia amarillo-verdosa y gastronomía elemental en la futura Universidad de Nueva Zelanda, director del Observatorio sin Nombre, William Bolvanius. Lo estoy llevando, caballero, a...
(John Lund y Tom Grouse cayeron de rodillas ante el gran hombre, del que tanto habían oído, e inclinaron sus cabezas en señal de respeto.)
-...lo estoy llevando, caballero, a mi observatorio, a treinta y dos kilómetros de aquí. ¡Caballero! El silencio es una bella cualidad en un hombre. Necesito un compañero en mi empresa, la significación de la cual será capaz de comprender con tan sólo los dos hemisferios de su cerebro. Mi elección ha recaído en usted. Tras su conferencia de cuarenta horas, es muy improbable que desee entablar conversación conmigo, y yo, caballero, no amo a nada tanto como a mi telescopio y a un silencio prolongado. La lengua de su servidor, empero, será detenida a una orden suya. ¡Caballero, viva la pausa! Lo estoy llevando... Supongo que no tendrá nada en contra, ¿no es así?
-¡En absoluto, caballero! Tan sólo lamento que no seamos corredores y, por otra parte, el que estos zapatos que estamos usando valgan tanto dinero.
-Le compraré zapatos nuevos.
-Gracias, caballero.
Aquellos de mis lectores que estén sobre ascuas por el deseo de tener un mejor conocimiento del carácter de Mr. William Bolvanius pueden leer su asombrosa obra: ¿Existió la Luna antes del Diluvio?; y, si así fue, ¿por qué no se ahogó? A esta obra se le acostumbra a unir un opúsculo, posteriormente prohibido, publicado un año antes de su muerte y titulado: Cómo convertir el Universo en polvo y salir con vida al mismo tiempo. Estas dos obras reflejan la personalidad de este hombre, notable entre los notables, mejor que pudiera hacerlo cualquier otra cosa.
Incidentalmente, estas dos obras describen también cómo pasó dos años en los pantanos de Australia, subsistiendo enteramente a base de cangrejos, limo y huevos de cocodrilo, y sin hacer durante todo este tiempo ni un solo fuego. Mientras estaba en los pantanos, inventó un microscopio igual en todo a uno ordinario, y descubrió la espina dorsal en los peces de la especie «Riba». Al volver de su largo viaje, se estableció a unos kilómetros de Londres y se dedicó enteramente a la astronomía. Siendo como era un auténtico misógino (se casó tres veces y tuvo, como consecuencia, tres espléndidos y bien desarrollados pares de cuernos), y no sintiendo deseos ocasionales de aparecer en público, llevaba la vida de un esteta. Con su sutil y diplomática mente, consiguió que su observatorio y su trabajo astronómico tan sólo fuesen conocidos por él mismo. Para pesar y desgracia de todos los verdaderos ingleses, debemos hacer saber que este gran hombre ya no vive en nuestros días; murió hace algunos años, oscuramente, devorado por tres cocodrilos mientras nadaba en el Nilo.

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viernes 3 de junio de 2011
Sexta edición del Concurso de Microrrelatos Paréntesis

La Asociación Cultural Paréntesis convoca la Sexta edición del Concurso de Microrrelatos Paréntesis con el objetivo de promover y alentar el trabajo de los escritores/as en castellano.
Podrán presentarse autores de todo el mundo. Los relatos deberán tener entre 100 y 150 palabras.
El ganador recibirá un premio de 1000 euros.
Paréntesis publicará el relato premiado y una selección de los finalistas.
El plazo de presentación de trabajos vence el 30 de septiembre de 2011.
Las bases pueden consultarse en www.tallerparentesis.com
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jueves 2 de junio de 2011
Algunas novedades
Como habéis podido comprobar los que seguís este blog, últimamente hemos introducido algunas novedades que esperamos que os gusten.
Los lunes estamos publicando relatos de maestros, algunos muy conocidos y otros menos. Los hemos dividido en dos secciones que podréis encontrar en la columna de la izquierda. Pulsando sobre el nombre de la sección podréis acceder a todos los relatos correspondientes publicados hasta la fecha.

Los martes, publicamos una lista de concursos literarios relacionados con el relato. Cada semana aparecen aquellos cuyo plazo finaliza en esa misma semana y la siguiente, de manera que tengáis algo de tiempo para enviar vuestras obras.
Y por supuesto, seguimos esperando que nos enviéis vuestros relatos, que leemos con interés y compartimos con alegría.
Gracias a todos por estar ahí.
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